Hoy es un buen día para experimentar el amor en la presencia de Dios.

Algo que toda persona debe saber es que Dios nos ama. A cada uno de nosotros, no importa cómo te veas, de dónde seas o cuantas cosas buenas o malas hayas hecho. Dios ama a todos por igual. La biblia dice en Juan 3:16, “de tal manera amó Dios al mundo…”.

Y déjame decirte que el amor de Dios es perfecto. No puede amar más o menos de lo que nos ama.

Muestra su amor para con nosotros por medio de:

  • Su creación. Génesis 1:1 “En el principio creó Dios los cielos y la tierra”. Eclesiastés 3:11 “Todo lo hizo hermoso en su tiempo…”. Salmo 19:1 “El cielo azul nos habla de la grandeza de Dios y de todo lo que ha hecho.”
  • Su presencia. Salmo139:5 al 11 “Me tienes rodeado por completo; ¡estoy bajo tu control! ¡Yo no alcanzo a comprender tu admirable conocimiento! ¡Queda fuera de mi alcance! ¡Jamás podría yo alejarme de tu espíritu, o pretender huir de ti! Si pudiera yo subir al cielo, allí te encontraría; si bajara a lo profundo de la tierra, también allí te encontraría. Si volara yo hacia el este, tu mano derecha me guiaría; si me quedara a vivir en el oeste, también allí me darías tu ayuda. Si yo quisiera que fuera ya de noche para esconderme en la oscuridad, ¡de nada serviría!”

Muestra de su gran amor es que siempre está con nosotros y nunca nos deja. Solo depende de nosotros el poder experimentar ese amor. El cual se hace evidente cuando nosotros nos acercamos a su presencia.

  • Su salvación. Juan 3:16 dice “ Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.” Romanos 5:8 “Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.”
  • Sus promesas. Romanos 8:31 y 32 “Sólo nos queda decir que, si Dios está de nuestra parte, nadie podrá estar en contra de nosotros. Dios no nos negó ni siquiera a su propio Hijo, sino que lo entregó por nosotros, así que también nos dará junto con él todas las cosas.” 

Yo estoy seguro de que nada podrá separarnos del amor de Dios: ni la vida ni la muerte, ni los ángeles ni los espíritus, ni lo presente ni lo futuro, ni los poderes del cielo ni los del infierno, ni nada de lo creado por Dios. ¡Nada, absolutamente nada, podrá separarnos del amor que Dios nos ha mostrado por medio de nuestro Señor Jesucristo!” Romanos 8:38 

Qué más necesitamos para entender que Dios nos ama. Si nos ha deleitado con la creación más bella para que la disfrutemos. Nos ha dado su presencia desde el momento en que fuimos hechos en el vientre de nuestra madre y nunca se aleja. Nos ha regalado una salvación tan grande que era imposible alcanzarla por nuestros propios medios, y el precio fue entregar a su único hijo a morir por nosotros en la cruz. Si nos deja su promesa que nada ni nadie nos podrá separar de su amor. ¡Qué bueno es saber qué Dios me ama y siempre estará a mi lado!

¿Por qué Dios nos ama? Porque Él es amor. 1 Juan 4:8 nos dice claramente que “Dios es amor”. Y él no puede negarse a sí mismo. Santiago1:17 dice: “Dios nunca cambia. Fue Dios quien creó todas las estrellas del cielo, y es quien nos da todo lo bueno y todo lo perfecto.”
El apóstol Pablo nos dice que “Dios no puede negarse a sí mismo”, por tanto él no puede dejar de amar.(2 Timoteo 2:13).
Su voluntad para nosotros es buena, agradable y perfecta. (Romanos 12:2)
Sus pensamientos para nosotros son de bienestar y paz. “Porque yo sé los planes que tengo acerca de vosotros, dice Jehovah, planes de bienestar y no de mal, para daros porvenir y esperanza.” (Jeremías 29:11)

A veces podemos llegar a dudar de Dios, podemos dudar de su amor y de su presencia, cuando todo va mal y nuestro mundo se pone de cabezas. Y nos preguntamos si Dios me ama porqué permite que esto suceda… Déjame darte humildemente la respuesta.

  • En primer lugar, puede ser que tú estés viviendo lejos de la presencia de Dios a causa del pecado.
    “Todos hemos pecado, y por eso estamos lejos de Dios.” Romanos 3:23
    Pero hay una solución, “Dios nos dio muestras de su amor al enviar al mundo a Jesús, su único Hijo, para que por medio de él todos nosotros tengamos vida eterna.” 1 Juan 4:9
    “Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.” Juan 14:6
    Quieres experimentar el amor en presencia de Dios, solo debes creer que eres pecador y pedirle a Cristo que sea tu Salvador. (Juan 1:12)
  • En segundo lugar, si ya has conocido a Cristo como tu Salvador, tal vez Dios este deseando que te acerques más a él.

Tal vez te hayas alejado a causa del pecado en tu vida.

“Porque el Señor al que ama, disciplina, Y azota a todo el que recibe por hijo.” Hebreos 12:6
Y estés experimentando la disciplina de parte de Dios. Quien en su amor desea corregirte.
“Mientras callé, se envejecieron mis huesos En mi gemir todo el día. Porque de día y de noche se agravó sobre mí tu mano; Se volvió mi verdor en sequedades de verano. Mi pecado te declaré, y no encubrí mi iniquidad. Dije: Confesaré mis transgresiones a Jehová; Y tú perdonaste la maldad de mi pecado.” Salmo 32:3-5

Toma un tiempo para examinarte en presencia de Dios y si es necesario, confiesa tu pecado a Dios. Sabiendo que él es fiel y justo y te perdonará (1 Juan 1:9).

Puede ser que en su amor Dios te este probando para perfeccionarte.

Por otro lado, si ya te has examinado delante de Dios y has salido con un corazón recto. Tal vez, Dios te esté permitiendo pasar por la prueba para gloria de su nombre, y para ser cada vez más parecidos a Cristo. Para ello debemos pasar por el horno de fuego, la prueba.
“Queridos hermanos en Cristo, no se sorprendan si tienen que afrontar problemas que pongan a prueba su confianza en Dios. Eso no es nada extraño. Al contrario, alégrense de poder sufrir como Cristo sufrió, para que también se alegren cuando Cristo regrese y muestre su gloria y su poder.” 1 Pedro 4:12-13
“Hermanos en Cristo, ustedes deben sentirse muy felices cuando pasen por toda clase de dificultades. Así, cuando su confianza en Dios sea puesta a prueba, ustedes aprenderán a soportar con más fuerza las dificultades. Por lo tanto, deben resistir la prueba hasta el final, para que sean mejores y puedan obedecer lo que se les ordene.” Santiago 1:2-4

Para finalizar, quiero que recuerdes que Dios te ama y siempre estará contigo. No importa cuán lejos te hayas ido, o si hoy a causa de las pruebas te encuentres caído. Dios te ama y él está a tu lado.

Si algo me sostuvo en medio del sufrimiento y el dolor fue el saber que Dios me ama, que conoce mi sufrimiento porque lo padeció en carne propia, y que si lo permite es porque es lo mejor para mí. Y lo mejor para mi en medio de la prueba es acercarme a Dios.

Te invito a hacer un ejercicio. Cambia la palabra “amor” que aparece en 1 Corintios 13:4-8, por la palabra “Dios”.
“El amor (Dios)es sufrido, es benigno; el amor (Dios) no tiene envidia, el amor (Dios) no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor nunca deja de ser (Dios nunca deja de amar)…” (paréntesis agregados por mí).

El amor de Dios es incondicional y es eterno. Nunca lo olvides

Y Recuerda que hoy es un buen día para experimentar el amor en presencia de Dios. No dejes pasar este día sin haberte acercado a Dios. Él te espera.

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HOY ES UN BUEN DÍA PARA ORAR EN PRESENCIA DE DIOS

Algunas vez, ¿te has puesto a pensar en la cantidad de personas que oran todos los días? No importa que religión confiesen, todos en algún momento han dirigido alguna palabra a Dios.

Tengo una tía, muy bien intencionada, que siempre me decía ora a Dios para que me gane la lotería así puedo compartirla con ustedes.

Pero el que una persona dirija sus palabras a Dios no implica que Dios le este escuchando o que vaya a responder. (Sabemos que Dios está en  todos lados y todo lo sabe), pero a lo que  me refiero es que Dios puso sus condiciones para que podamos acercarnos a él en oración.

Te ha pasado alguna vez que tienes la sensación que tus oraciones no son oídas por Dios… aún en los momentos más difíciles de nuestras vidas, en que hemos dicho como el salmista, en el Salmo 88:13

“Mas yo, a ti pido auxilio, Señor, y mi oración llega ante ti por la mañana. ¿Por qué Señor, rechazas mi alma? ¿Por qué escondes de mí tu rostro?” 

Muchas veces solemos pensar que Dios nos oye cuando nos da una respuesta favorable. Pero cuando lo que sucede NO es lo que nosotros esperábamos, sentimos que Dios está lejos, que Dios no nos escucha.

Hace un tiempo, me disponía a sentarme frente a mi tablet y escribir una nueva publicación en el blog. Tenía en la mesa todo lo necesario y desde muy temprano me había levantado pensando en qué debía escribir. Sentada frente a mi tablet no venía nada a mi mente.

Esa mañana tenía tantas ganas de escribir que había dejado mi tiempo de oración y devocional de lado, me dije a mi misma: “de todas maneras voy a leer la biblia y estudiar sobre el tema del que voy a escribir”. Sin embargo, tenia muchas ideas pero sentía que algo no andaba bien. De repente me di cuenta, ni siquiera había orado para que Dios me guiara a través de su palabra. Sentí vergüenza, agache mi cabeza y le pedí perdón a Dios a  causa de mi orgullo y soberbia, los cuales me había cegado. Dios no necesitaba que yo hiciera una publicación de su parte. Él me quería a mí. Que solo buscara estar en su presencia. Cuando levanté mi cabeza, luego de pasar un tiempo de oración y de leer algunos versículos. Escuche como si Dios susurrara a mis oídos: “Ahora ya sabes sobre qué escribir. Escribe sobre la necesidad de arrepentirte y de buscarme a mí”.

Ese día comprendí una de las razones por las que Dios calla.

1.  EL SILENCIO A CAUSA DEL PECADO

Muchas veces Dios calla:

  • Porque tenemos malas intenciones 

“Si mis intenciones fueran malas, Dios no me habría escuchado” Salmo 66:18. (TLA)

  • Porque somos desobedientes a Dios

“Dios rechaza las oraciones de los que no lo obedecen.” Proverbios 28:9.(TLA)

  • Porque no pedimos con fe

“Si alguno de ustedes no tiene sabiduría, pídasela a Dios. Él se la da a todos en abundancia, sin echarles nada en cara. Eso sí, debe pedirla con la seguridad de que Dios se la dará. Porque los que dudan son como las olas del mar, que el viento lleva de un lado a otro.” Santiago 1:6-8. (TLA)

  • Porque no escuchamos las necesidades de otros

“Quien no hace caso de las súplicas del pobre, un día pedirá ayuda y nadie se la dará.” Proverbios 21:13. (TLA)

  • Porque pedimos mal

“Ustedes no tienen, porque no se lo piden a Dios. Y cuando piden, lo hacen mal, porque lo único que quieren es satisfacer sus malos deseos.”  Santiago. 4:3 (TLA) 

Pero todas estas actitudes las podríamos agrupar en una sola palabra: PECADO

“Pero la maldad de ustedes los ha separado de Dios. Sus pecados han hecho que Dios se tape los oídos y no quiera escucharlos.” Is 59:2. (TLA) 

“Sabemos que Dios no escucha a los pecadores, pero sí escucha a los que lo adoran y lo obedecen.”  Jn 9:31. (TLA)

Debemos entender que mientras insistamos en pecar, y nos neguemos a arrepentirnos y confesar nuestros pecados. Dios seguirá callado frente  nuestras peticiones.

Pero nuestro Dios es misericordioso y anhela no solo escuchar sino responder nuestras oraciones, pero nos enseña que para eso necesitamos:

  1. Tener una Relación personal con él. Para eso debes entender:

• Eres pecador (Ro. 3:23)

• No hay nada que tú puedas hacer para quitar ese pecado

(Ef. 2:8-9)

• Que Jesús vino al mundo a salvarte (Jn. 3:16)

• Y solo Jesús es el único que puede quitar tu pecado (Ro. 6:23)

“ Quien sólo vive para pecar, recibirá como castigo la muerte. Pero Dios nos regala la vida eterna por medio de Cristo Jesús, nuestro Señor.”

2. Restablecer nuestra comunión con él, por medio de la confesión:

“ Pero si reconocemos ante Dios que hemos pecado, podemos estar seguros de que él, que es justo, nos perdonará y nos limpiará de toda maldad.”1 Juan 1:9 (TLA)

“Quien esconde su pecado jamás puede prosperar; quien lo confiesa y lo deja, recibe el perdón.” Proverbios 28:13 (TLA)

“ Pero te confesé mi pecado, y no oculté mi maldad. Me decidí a reconocer que había sido rebelde contigo, y tú, mi Dios, me perdonaste.” Salmos 32:5 (TLA)

3. Relacionarnos con humildad: Dejando que Dios te muestre si hay alguna cosa que le está disgustando.

“Dios mío, mira en el fondo de mi corazón, y pon a prueba mis pensamientos. Dime si mi conducta no te agrada, y enséñame a vivir como quieres que yo viva.” Salmo 139:23-24

Parábola del fariseo y el publicano, Lucas 18:9-14 https://www.biblegateway.com/passage/?search=Lucas+18%3A9-14&version=TLA

“Os digo que éste descendió a su casa justificado antes que el otro; porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla será enaltecido.”

2. EL SILENCIO DE LA INTIMIDAD MÁS PROFUNDA

Recuerdo que estando en mi cuarto, sola, recostada sobre la cama, sufriendo de dolores insoportables. Sufriendo porque no era capaz de poder atender ni a mi esposo, ni a mi hija, ni siquiera lo mínimo en mi hogar. Le rogaba a Dios que me diera tan solo algo de alivio, que por favor ya terminara tanto sufrimiento que me permitiera volver a servirle. Pero tal como el salmista sentía que Dios no me escuchaba, que su rostro ahora miraba hacia otro lugar.

Yo sabia quién era Dios, que tenía el poder de librarme del dolor, que podría hacerlo en el momento que quisiera. Sabía que es un Dios misericordioso y compasivo, y que me ama; pero seguía sin responder mi oración. En muchas ocasiones ese silencio me torturaba.

En unos días habrán pasado tres años desde aquella primera oración pidiéndole a Dios sanidad. Y aún Dios no me ha librado de esta prueba pero me ha dado la fuerza para atravesarla. Su respuesta no fue lo que esperaba. Pero en este tiempo pude aprender que…

Debemos confiar en Dios más allá de las circunstancias, apoyándonos:

En su palabra, “Si tu ley no hubiese sido mi delicia, Ya en mi aflicción hubiera perecido.” Salmo 119:92

– En su poder, “Pero yo cantaré de tu poder, Y alabaré de mañana tu misericordia; Porque has sido mi amparo Y refugio en el día de mi angustia.” Salmo 59:16

(Poder para librarnos o para sostenernos.)

En su propósito, “ Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.” (Ro 8:28). Todo es para bien.

En su providencia. “Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos.” (Ro 8:29). El nos predestinó para ser como Cristo, el anhelo más ferviente de cada cristiano debe ser que Cristo sea formado en mí.

Debemos Rendirnos ante su voluntad

Comprender que sus caminos no son mis caminos,

“ Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová. Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos.” (Isaías 55:8-9)

– Comprender que sus tiempos no son mis tiempos,

“ Hubiera yo desmayado, si no creyese que veré la bondad de Jehová en la tierra de los vivientes.  Aguarda a Jehová; Esfuérzate, y aliéntese tu corazón; Sí, espera a Jehová.”     (Salmo 27:13-14)

Comprender que mis fuerzas no son sus fuerzas

“y me ha dicho: Bástate en mi gracia, porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en  angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte”.                    Corintios 12:9-10

Me llevo un tiempo pero pude aprender a diferenciar los silencios de Dios. Aprender que las respuestas de Dios no siempre son Si o No, también él nos puede estar diciendo “espera”. Y mientras esa espera transcurre él nos promete estar a nuestro lado y sostenerlo, si se lo permitimos.

Las respuestas de Dios a veces tampoco son como esperábamos. En mi caso pedí sanidad, y Dios me dio fuerzas para soportar el dolor. Pedí salud para volver a servirle nuevamente en la iglesia (discipular, enseñar e ir de acá para allá) y Dios me dio incapacidad para que al fin me siente a escribir, y así poder servirle.

Espero que estas palabras puedan ser de ánimo y edificación para tu vida. Que hoy puedas prepararte para orar en la presencia de Dios y confiar en él, aún cuando permanezca callado.

Pero sobre todo recuerda que no importa en que circunstancias de la vida te encuentres, de todas maneras… “hoy es un buen día para orar en su presencia”.

Dios ha colocado en mi corazón el orar por tí, si estas pasando por un tiempo de enfermedad, o difícil en tu vida, me gustaría orar por vos. Por favor, escribeme para que pueda hacerlo.