Hoy es un buen día para recibir la paz de la presencia de Dios

Recuerdo que cuando vivía en Buenos aires, los días 23 y 24 de diciembre no quería salir de mi casa. Vivía en una zona comercial, y desde temprano empezaban los embotellamientos, los bocinazos de los autos, los choques. No podía caminar 100 metros sobre la acera sin que alguien me golpeara al pasar… La gente a mi alrededor se veía completamente alterada. No podía decir que era un tiempo de paz y felicidad.

Pero la navidad es mucho más que reuniones, compras y regalos. El verdadero significado de la navidad es Jesús. El cual tuvo la misión más importante en la historia de la humanidad, traer paz al hombre y reconciliación con Dios.

Isaías profetizó mucho tiempo antes que Jesús naciera, “Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz. (Is. 9.6)
Cuando Los ángeles anunciaron a los pastores las buenas nuevas del nacimiento del niño Dios. Una multitud de huestes celestiales alabaron a Dios diciendo:
“ ¡Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra PAZ, buena voluntad para los hombres”. Lucas 2.14

Jesús nació con el propósito de traer paz al corazón del hombre. Paz que había perdido a causa del pecado. Esa paz que no viene de las circunstancias ni es temporal. Él vino a darnos paz con Dios.

Podemos tener dinero, pero vivir afanados para conservarlo. Podemos tener el amor de personas, pero aún así sentirnos solos o inseguros. Podemos tener salud, y angustiarnos porque sabemos que todo nuestro cuerpo se irá desgastando… En el mundo encontraremos aflicción (Juan 16.33). Nada en este mundo puede darnos esa paz inexplicable y tan anhela por nuestros corazones. Pero Jesús nos dice, “pero confiad, yo he vencido al mundo”.
Cuando el Hijo de Dios se hizo hombre, dejando la gloria del cielo para nacer en un pesebre, lo hizo pensando en ti y en mí; porque sabia que por nosotros mismos era imposible llegar a Dios a causa de nuestros pecados (Ro. 3.23). Él nació sabiendo que tendría que sufrir en la cruz, llevar nuestros pecados sobre él, y morir. ¿por qué lo hizo? Por amor. Pero Jesús no solo murió por nuestro pecados, sino que también resucitó, venciendo a la muerte, el pecado y a satanás.
Romanos 5.1 “Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo;”

¿Qué debemos hacer para tener paz con Dios? Reconocer nuestros pecados y pedirle perdón a Dios; creer que Jesús es el Hijo de Dios y nació, murió y resucitó, para darte el regalo de la vida eterna; y aceptarle como tu Salvador.
Juan 1.12 dice, “Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios”

¿Qué mayor paz podemos esperar tener que el saber que Dios nos ama tanto que envió a su hijo al mundo para salvarnos. Y si dio a su único hijo cómo no nos dará todo lo que necesitamos?

Jesús es la navidad, y sin él todo es temporal, todo es efímero. Solo en él encontrarás esa paz que buscas.

En estas fiestas no lo olvides, y más importante aún, no dejes de recibir el regalo de Dios para ti. Paz con Dios por medio de Jesucristo.

Que el Señor te bendiga y tengas una feliz navidad.

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